22 de junio de 2011

Nos despedimos para volvernos a ver.

Normalmente he vivido acostumbrada a que muchas personas se alejen de mi vida, por eso mismo me aferro a las que están a mi lado, y también aprendo a no dejar entrar a muchos en este mi pequeño mundo; sin embargo, ahora resulta que hay personas que parecen irse solamente para regresar con más fuerza, me entiendes?, bueno, ni yo me entiendo, solo quise resumir lo que vengo sintiendo hoy por hoy.
Creo que ya superé la etapa de extrañar a "esa" persona, más que todo, aceptar que si bien creo de fe que existía un espacio para un "nosotros" en algún espacio X, también entendía que ni el ni yo tomaríamos la decisión de buscar tal lugar, tal tiempo. Eventualmente me cansé de las jugarretas de mi cabeza, de vivir aferrada a un sentimiento, porque por más que yo crea y por más que uno sienta, al final nada termina siendo suficiente cuando algún pasado incierto viene acechando.
Luego de tantas caídas -que hasta comencé a caer con estilo- y tantas broncas en mi, decidí dar un paso al costado, despedirme de ti, desearte lo mejor y agradecerte por intentarlo, sin mucho esfuerzo, pero al menos lo intentaste; acepto no soy fácil de entender, y probablemente una serie de adicciones y miedos hayan querido hacerte daño, pero créeme que si en algún momento nos unimos fue exactamente por todo eso que menciono, y que compartimos.

Escrito lo anterior, entonces fue una despedida, y ahora quiero continuar, y siento que encontré a alguien nuevo, una persona que no cae en ese perfil que normalmente deseo, pero justamente eso es lo más especial de el, que es diferente, que piensa distinto y sin embargo, siento que trata de guardar coherencia conmigo; entonces, apareces nuevamente, quizás sea porque sabes que fuera de tus noches de locura donde encontraste algún pseudo-amor con quién sentirte bien por unas horas, momentos que eventualmente no recordarás porque el alcohol y demás vicios colapsaron tu mente (y ambos sabemos bien de eso), al final recurres a mi, llamándome amiga o como fuese, pero al final me quieres tener cerca.

Jamás pensé andar despidiéndome de ti para luego volver a verte, jamás pensé sentir tanto y saber que esto será lo de nunca acabar; pero ahora, luego de tantas desventuras, te digo que quizás ahora sí deberé ser tu amiga, porque el juego se acabó.