A veces esperar duele, definitivamente, sí que duele. Podría pasarme la vida entera pretendiendo algo que no es, jugando a que tu me quieras mientras yo me enamoro más de ti. Sigamos pensando -o dejándome pensar- que en serio esto tiene un rumbo, yo no lo creo así, ya comienza a doler seguir pensando así. Una vez me acuerdo haberte dicho "Yo no sé quién más podría ocupar el lugar que tienes, o si realmente quiero que alguien tome ese espacio que tu ahora mantienes", sí sé la respuesta, realmente no quiero a nadie más pero quizás la solución esté no en buscar a alguien, sino en liberar ese espacio porque también me gustaría sentir si realmente te quieres quedar aquí conmigo. Quisiera saber si realmente existe alguna posibilidad de que me quieras a tu lado, no solo por instantes, no por momentos, sino que de verdad yo tenga algún lugar en tu mundo.
Jamás me había enamorado, jamás me había pasado dedicarme tanto a alguien, a pesar de caer una y mil veces más. Nunca tuve de esos amores, mis sentimientos casi siempre fueron pasajeros en el pasado hasta que te conocí, y por fin sentí lo que es pensar en uno a través del otro. Que pena que toda primera vez a veces no sea como la esperamos, que esta vez yo no sea correspondida y que ahora yo sea quién se tenga que ir y verte partir.
No te culpo por nada, y menos me arrepiento de todo lo que vivimos, todo sirvió para crecer y conocernos. Te agradezco por tu compañía y toda tu honestidad brutal, gracias por tus sonrisas, por los abrazos sinceros. Gracias por ser siempre fiel a cómo eres y dejarme conocerte como tal, todo detalle de ti siempre lo supe valorar, y sentir cada uno de ellos fue mil veces mejor.
Tu felicidad no está conmigo, lamentablemente aquí tu corazón no supo hallarse, y si supieras cuantas veces pedí que fuese así. Así como el amor espera, el amor también deja partir a la persona que más quieras porque es lo mejor, no solo para ti, sino para los dos. Mi corazón siempre estará contigo para cuando necesites alguien en quien realmente confiar pero es momento ahora de decidir nuestros caminos, de si te quedas o te vas. Si te quedas siempre serás bien recibido conmigo, si te vas te desearé todo lo mejor y que seas completamente feliz, créeme que mientras tu estés bien, yo en algún lugar estaré contenta. El amor -mi amor- no es egoísta, no te quiero atado a mi lado, quiero que seas libre, que con tus decisiones seas feliz, que tu vida sea tranquila, que vivas bien, y si esos rumbos no cuentan conmigo, yo estaré bien mientras tu encuentres el camino hacia tu tranquilidad; por eso se llama amor, sobretodo sincero porque uno da todo sin pedir algo a cambio.
Ojalá algún día y nos volvamos a ver, nos sentemos y conversemos de todo lo bueno, y que sea cuando la nostalgia de todo lo compartido no duela tanto.